En noviembre de 2014 comenzamos con todos los preparativos para la fiesta. Salimos a averiguar precios para todo y a buscar el salón más lindo de todos. Fuimos por todos los salones de las piedras pero sólo uno me encantó, no sé porque si cuando fui lo estaban haciendo, ni siquiera tenía el piso pero el dueño me dio tanta confianza y me contó como iba a ser todo que le dije inmediatamente a mi madre que ese era mi salón. A mi madre también le encanto y sin duda alguna le dijo que el 11 de julio del 2015 se haría la fiesta más linda en ese salón, mi fiesta.
Ya
era 2015, ya faltaban sólo siete meses, siete meses que se pasarían
muy rápido y así fue.
En
el transcurro del tiempo pasaron muchas cosas, incluso intenté
quitarme la vida, me cortaba, no comía, tenía un autoestima muy
bajo, lloraba todo el tiempo, no dormía, no salía, estaba sola y me
acostumbré a mi soledad, eso fue lo peor que pude hacer en mi vida,
acostumbrarme a la soledad y al sufrimiento, tenía miedo de ser
feliz, no confiaba en nadie, no creía ni una palabra de lo que me
decían.
Busque
ayuda pero todos me decían “es por la edad”, “es parte de la
etapa de la adolescencia” pero ¿No se supone que la adolescencia
es la etapa más linda? ¿Qué pasó conmigo? ¿En quién me
convertí? ¿Por qué tanto sufrimiento a tan corta edad?
Hasta
que llegó la primera persona que me enamoró Martín, me enamoré de
él y yo creía que él también se había enamorado mío, irónico
¿no?, ¿Cómo una persona tan buena y tan positiva se iba a enamorar
de una suicida?, pero me equivoqué, en realidad él también había
pasado por todo lo que pasé yo, tal vez no llego al puto de querer
quitarse la vida pero comenzó con drogas y alcohol.
Todo
era muy lindo, los dos hacíamos la pareja más linda. Hasta que me
enteré que él salía con otra chica un poco más grande que yo, más
madura, más linda, no era depresiva como yo y seguramente la eligió
porque era mucho mejor que yo. Sí, le di a elegir entre ella o yo y
la eligió a ella entonces decidí dejarlo en paz, que viviera su
vida.
Al
correr del tiempo pasaron muchas cosas él tuvo otras novias y yo
también pero nada era igual.
Por
suerte hoy en día puedo decir que él me cambió la vida, volvió
otra vez a mí pero ya no era el Martín que conocía antes, era el
Martín que yo no conocía, que él nunca me dejó conocer, más
sincero y más atento, es el novio perfecto.
Volviendo
a mis 15. En febrero realicé mis exteriores ya que era verano y si
bien faltaba mucho tiempo para mi cumpleaños los hice igual.
Fueron
los exteriores más lindo, hicimos guerra de pintura junto a mis
amigas, mi sobrino y mi madre. La pasamos genial, nos divertimos
muchísimo en esa tarde.
Cada
vez faltaba menos para mi cumpleaños. Con mi madre tratamos de hacer
todo antes de la fecha para la última semana no andar súper
complicadas con eso.
Y
llegó, llegó el 11 de julio del 2015,
llegó la noche más linda, la noche inolvidable, la noche más
maravillosa, mí noche.
Cuando
desperté estaba muy nerviosa y ansiosa, quería que se haga de
noche ya, mi día se pasó súper rápido.
A
las 10:00 tenía que ir a la peluquería porque me iban a hacer las
manos y después tenía que ir a las 16:00 y de ahí me quedaría
hasta las 19:00, saliendo de la peluquería tenía que irme a ponerme
el vestido e irme a hacer las fotografías antes de entrar.
Fuimos
a un hotel en Montevideo, ese lugar era hermoso.
Luego
de las fotografías nos volvimos a Las Piedras, eran las 21:30 y
estaba pronta para entrar en la esquina del salón, en un auto
descapotable.
Entre
al salón y subí por el ascensor con mi sobrino ya que él me
entraría, los dos nos encontrábamos muy nerviosos, entonces trate
de no transmitirle tantos nervios a él y me calmé o al menos eso
trate.
El
dj anuncia “un fuerte aplauso para la quinceañera” y empezó a
sonar “Nothing like us” de Justin Bieber.
Ya
está, ya tenía que entrar, no sabía cómo reaccionar, si llorar,
si aguantarme, si sonreír, si quedarme seria, si entrar rápido o
lento.
Entonces
ya no era momento de pensar, no podía demorar, como pude salí el
ascensor y entré al salón con una sonrisa y aguantándome las
lágrimas.
Entonces
fue cuándo me di cuenta Tanta gente me vino a ver en la mejor noche
de mi vida y yo tengo un corte grande en mi brazo que no se va a ir
nunca más en mi vida, ¿Qué me había pasado?
Pero
eso no importaba, lo que importaba era yo, era que sea una verdadera
princesa.
Con
el vestido de 15 más lindo, dorado y con mi sobrino de tan sólo 9
años, que tengo que aclarar que estaba hecho un príncipe, entré..
A los dos nos sudaba la mano, pero era ese sudor frío, de nervios.
Toda
mi familia y mis amigos mirándome, esa noche era mía, yo tenía que
lucirme más que nunca porque yo era la princesa esa noche.
El
dj pone la música del vals, solté a mi sobrino para que se vaya.
Mi
padrastro, ansioso y con muchos nervios me sacó a bailar el vals,
primero nos dimos un abrazo muy fuerte, luego con sus manos sudadas y
frías comenzamos a bailar, mis nervios aumentaban más y más, creo
que en mi cara cada vez se demostraba más.
Baile
primero con mi padrastro, luego con mi hermano, mi cuñado, mi
padrino, mi novio, mi madrina, mi tía, mi hermana, mi prima, mi otra
hermana, mi prima, mi tío, una amiga, mi ahijado, mi sobrino,
algunos primos y por último, mi madre, el abrazo que nos dimos y
todas las cosas que nos dijimos al oído fueron muy lindas y
emocionantes, mis lágrimas se iban desprendiendo de a poco hasta que
respire profundo para dejar de llorar, no quería que mi maquillaje
se corriera.
Termino
el vals y todas las personas vinieron a darme un beso y a decirme lo
preciosa que estaba.
Luego
vinieron las otras fotos con familiares y amigos.
Sinceramente
fue lo mejor mejor de mi vida, fue la mejor noche y la pase genial
junto a las personas queridas.
Lo
único que me hubiera encantado fue que mi padre y mi hermano
pudieran estar ahí, conmigo, compartiendo ese momento de felicidad y
emoción.
Ellos
estaban en mi corazón y sé que en algún lugar del cielo me miraban
y disfrutaban conmigo.
Fue
la noche más perfecta, nunca me imaginé lo lindo que sería, nunca
me imaginé ser una princesa, nunca me imaginé sentirme tan bien a
pesar de todo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario